Ese ángel
Es la noche del 31 de octubre. Estás leyendo La Promesa del Ángel en tu cama. Sientes que el monje decapitado del libro te susurra.
Aunque el miedo te envuelve, apagas la luz y te acuestas.
De pronto, un rostro blanco brilla y te observa desde la puerta: ojos enormes, sin parpadear.
Gritas, lanzas tu almohada como escudo protector. Intentas terminar de rezar el Padre Nuestro… pero al mirar el libro en tu mesita, el título ahora es: La Venganza del Ángel.
Por: Lisseth Barres